¿Aún no has recuperado el dinero de tus participaciones preferentes y deuda subordinada?
Autor: Jesús María Ruiz de Arriaga RemirezPor eso, queremos ayudar, con este artículo, a todas esas personas que se encuentran en esa situación y queremos decirles que todo el dinero que invirtieron lo pueden recuperar.
Las participaciones preferentes y la deuda subordinada son productos financieros complejos que fueron comercializados de forma temeraria, a la desesperada para captar los recursos de pequeños ahorradores de las propia entidades.
La necesidad de captación de estos recursos dinerarios tuvo su origen en la exposición de ciertas entidades a la denominada burbuja inmobiliaria y al fin de las alegrías financieras. El caso más claro lo tenemos, por ejemplo, en las participaciones preferentes de Bankia. Con el frenazo de la construcción, se originaron grandes pérdidas contables que, junto a la negativa de otras fuentes de financiación y a la desidia de los mecanismos de control, dieron lugar a la situación actual.
La comercialización desaforada se basó en el engaño, se obviaron todos los controles con la única finalidad de conseguir liquidez, se ocultó el carácter perpetuo de la inversión, no se dijo que el producto podía ocasionar pérdidas, que las preferentes y subordinadas son productos que cotizan en un mercado secundario, ni que tienen una baja liquidez. Vamos, que sus características esenciales fueron silenciadas de forma sistemática.
Por añadidura, los pequeños ahorradores tienen inmovilizados sus ahorros, debiendo soportar pérdidas o quitas muy importantes para recuperar parte del capital invertido tanto en el caso de las preferentes como en las subordinadas, a no ser que reclamen judicialmente.
Por la vía judicial, la inversión puede recuperarse al 100%. Los afectados por la incorrecta comercialización de estos productos tóxicos pueden reclamar judicialmente, incluso si han recuperado parte del capital invertido o si han sido canjeados por la entidad emisora. La solución más efectiva para recuperar el dinero es a nuestro juicio reclamando con una demanda por la vía civil y de manera individual.
La viabilidad de la demanda dependerá del perfil inversor del afectado y de las circunstancias de la comercialización en el caso en concre
to. Pero, hasta el momento, nuestro despacho está ganando el 90% de los juicios por preferentes y subordinadas porque la forma en la que fueron comercializadas no fue la adecuada. Y, además, los jueces están condenando a las entidades a pagar también los gastos judiciales de abogado, procurador, tasas, etc.
Si alguna persona aún no ha recuperado el dinero de sus participaciones preferentes o deuda subordinada, la solución pasa por tomar la decisión acertada que, como ya les hemos indicado, es la vía judicial. No dejen pasar la oportunidad de recuperar su inversión. La inmensa mayoría de resoluciones están siendo favorables a los afectados, no acepte quitas ni chantajes, ha llegado el momento de decir basta y de plantar cara a las entidades que abusaron de su confianza.
La actuación de los asesores fiscales de las cajas y bancos no fue la adecuada cuando a usted le vendieron preferentes y deuda subordinada. Tampoco ha sido correcta la regulación que ha habido alrededor de ellas. Por eso, usted tiene la fuerza para poner fin a toda esta pesadilla. Y los abogados de Arriaga Asociados, pueden ayudarle y asesorarle.

Fundador de Arriaga Asociados. En 2011 funda el despacho, desde su propio domicilio en Huesca junto con su esposa, y con el tiempo, con un grupo de colaboradores. Arriaga nace como proyecto emprendedor, de la mano de las nuevas tecnologías, y orientado a un nuevo nicho de negocio: el derecho de los consumidores.
Ha compatibilizado esta labor con la de profesor a tiempo parcial en distintos centros formativos de gran prestigio como ESIC, Columbus IBS, la Universidad de Zaragoza, Universidad Inca Garcilaso de la Vega (Perú), Cepebank (Perú), etc. los campos de: Dirección Estratégica, Dirección Financiera, Marketing, Auditoría Financiera,
Jesús cuenta con 6 licenciaturas y 13 posgrados. Destaca la obtención de la licenciatura de derecho con prácticamente 50 años (Derecho, ADE, Ciencias del Trabajo, Investigación y Ciencias del Mercado, Empresariales)